Precauciones de seguridad para niños en ventanas

La llegada de un nuevo miembro a la familia supone una de las alegrías más grande que el ser humano obtiene en su vida. Lo llenan todo de sonrisas, de juegos… y llega el momento en que empiezan a descubrir su entorno y a curiosearlo todo! Cuando los bebés empiezan a gatear, es imprescindible hacer una serie de modificaciones de seguridad en casa para que su inquietud no nos genere ningún disgusto: tapar esquinas de las mesas, cerrar cajones, proteger enchufes, la escalera…

¡Andar con mil ojos es una ardua tarea propia de un superhéroe!

Hoy vamos a darte una serie de consejos para proteger esa “salida al mundo” que le parece tan interesante a un niño inquieto y curioso: la ventana.

1. Seguros para ventanas

Existen multitud de elementos bloqueadores de ventanas, ya sean de cerradura con llave, como la que incorporamos en nuestras manillas HOCO, y que además ofrece la función de bloqueo a la entrada de intrusos, o limitadores de apertura.

Estos limitadores impiden la apertura de la ventana hasta donde previamente se haya dispuesto, ya sean ventanas de apertura horizontal, vertical u oscilobatiente.

Mediante estos sistemas impedimos que los niños abran las ventanas por su propia cuenta.

Aquí podemos ver algunos ejemplos.

2. Mallas de seguridad o rejas

Puedes cubrir ventanas, terrazas, balcones… y son muy útiles para cuando la ventana ha de permanecer abierta, sin bloquear visibilidad ni entrada de luz.

Los materiales para las mallas pueden ser desde las clásicas de polietileno, a las ya más comunes de nylon (translúcidas con las que minimizas el impacto visual).

Otra opción es la colocación de rejas en el exterior de la ventana, cuya función ayuda a la entrada indeseada de personas ajenas a nuestro hogar. También existen barrotes que limitan la apertura de la ventana y que son muy útiles para proteger la salida del niño al exterior.

3. Instalación de cristales de seguridad en tus nuevas ventanas.

El vidrio de las ventanas es una parte fundamental en la seguridad de las mismas, tanto para agentes externos como para evitar percances con los nuestros. Los vidrios, por lo general, son elementos más frágiles, pueden romperse al recibir un impacto, ya sea la caída de un objeto o un golpe indeseado.

El problema reside cuando se produce una rotura del cristal que pueda producir cortes. Existen en la actualidad una variedad de vidrios de seguridad para minimizar el efecto de una rotura:

Vidrios templados. Ofrecen una buena resistencia mecánica y en el caso de recibir un impacto, se rompe en cientos de pequeños pedazos minimizando así causar daño. Son los vidrios que se utilizan en las lunas de los coches.

Vidrios laminados. En caso de rotura, el vidrio permanece unido y adherido a una fina capa interior de butiral de PVB para evitar que trozos afilados salgan despedidos. Además de proteger nuestra integridad física, estos vidrios nos sirven de protección para ataques intencionados.

En las ventanas de seguridad HOCO utilizamos vidrios laminados para proteger a los nuestros, tanto de roturas externas como accidentes que nos puedan surgir en nuestro hogar.

4. Ojo con los muebles cerca de ventanas.

No olvidemos que para los niños, todo a su alrededor es un juego! En edades tempranas, los primeros movimientos que efectúan son los del gateo, elaboración de estructuras de construcción y la escalada. Si a esto le sumamos una ventana que alcanzar, el juego puede ser un fantástico entretenimiento de superación para ellos.

Nuestra tarea en este caso será la de prestar especial atención y retirar de las ventanas y de sus inmediaciones, elementos que puedan facilitarles ese fin: sillas, sofás, mesas, altillos… Todo lo que le pueda servir para alcanzar su cima: nuestra ventana.

Estos 4 consejos son fundamentales para evitar problemas con los niños y las ventanas de nuestra casa. Pero, además no olvides aplicar una serie de rutinas que te pueden ayudar, como son: dejar las persianas bajadas con poco espacio inferior, prestar especial atención a las corrientes de aire cuidándose de portazos mediante topes de puerta, o alejar a los más pequeños de lugares que sean peligrosos para ellos.

Y, lo más importante: nunca dejar a nuestros pequeños sin la supervisión de un adulto!

Disfruta de su infancia, con HOCO.

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