Según hemos podido ver en El Diario El Mundo, la Fundación la Casa que Ahorra ha realizado un estudio que refleja el retorno económico en la rehabilitación de edificios antiguos de nuestro país.

Lo ha llamado “El Reto de la Rehabilitación: El Pasaporte Energético y otras propuestas para dinamizar el sector. Ideado para subvencionar las actuaciones rehabilitadoras.

Este informe nos revela que en nuestro país se podrían rehabilitar 350.000 viviendas al año con el objetivo de la mejora de la economía y de la eficiencia energética, 150.000 de las cuales serían rehabilitadas mediante el programa de ayuda del Pasaporte Energético.

Lo que se concluye es, sin lugar a dudas, que los retornos económicos superarían con creces los costes de la rehabilitación.

Para el Pasaporte Energético se plantearían algunas de estas ayudas:

  • Aislamiento de fachadas, cubiertas suelo y ventanas.
  • Mejora o sustitución de sistemas de calefacción/ refrigeración.
  • Producción ACS (Agua Caliente Sanitaria).
  • Opción de energías limpias.

Como requisito, se deberá de comportar de manera conjunta “una reducción de la demanda energética anual global de calefacción y refrigeración del edificio referida a la certificación energética de como mínimo un 45% hasta un 60% dependiendo de la zona climática donde esté ubicado”.

El retorno económico de la rehabilitación.

Puesto que este tipo de acciones suponen un determinado coste para llevarlas a cabo, se habla de retorno en cuanto a consecuencias directas de esta inversión, que no gasto, pues repercute de manera favorable en nuestra economía.

Durante el período de estudio analizado, algunos de los efectos que tendrían estas medidas serían:

  • Un aumento del PIB.
  • Creación de empleo.
  • Recaudación directa en los impuestos sobre las rehabilitaciones gracias a la reducción del descenso del consumo energético por la actividad intensificadora de rehabilitación, y por tanto, al ahorro de la energía primaria, “la balanza comercial española obtendría una reducción agregada del déficit comercial de la balanza de pagos española para el periodo analizado de unos 1.700 millones de euros”.
  • Reducción de emisiones de efecto invernadero en un 16% en 2030 respecto a 2017 y un ahorro en la compra de emisiones de CO2 de 300 millones.

La tendencia a la eficiencia y el ahorro energético se complementa tanto con las ayudas del gobierno como de las propias comunidades, para la rehabilitación de edificios, fachadas y carpinterías exteriores, en pro de la eficiencia y de la sostenibilidad. Por esta razón, consideramos un muy buen incentivo que se ponga en marcha este Pasaporte Energético que nos propone la Casa que Ahorra.

Si tienes una vivienda antigua, no te lo pienses más y apúntate al ahorro.