¿Por qué nos preocupa el ahorro en el hogar?

La mayor parte de la energía que se pierde en un hogar lo hace por las ventanas. Es por eso que una casa que ahorra es una casa bien aislada.

Si nos fijamos en este estudio realizado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo sobre los Consumos del Sector Residencial en España, veremos que los electrodomésticos que más consumen en el hogar son la calefacción y el aire acondicionado.

Esto ocurre principalmente cuando nuestros hogares no están correctamente aislados, por lo que el calor o el frío que generamos con estos aparatos no se mantienen en los hogares teniendo que recurrir nuevamente a su puesta en marcha.

Entonces, ¿cómo puedo ahorrar con mis ventanas?

Una ventana vieja e ineficiente, es como un neumático o una pelota pinchada.

Para que una ventana pueda cumplir su función de ahorro energético (y económico), se debe de tener en cuenta:

  1. La hermeticidad: una ventana con apertura practicable te da una hermeticidad más alta.
  2. Apuesta por un mínimo de dos vidrios: una cámara de aire entre los vidrios aislará tu ventana y no transmitirá el frío/calor del exterior.
  3. Material aislante como el PVC: es un material no conductor de la temperatura por lo que asegura una baja transmitancia.

La temperatura de tu hogar está controlada, evitas fugas y entradas de aire por lo que ¡gastarás menos energía en sistemas de climatización!

Ahorrar en tu casa pasiva con tu ventana pasiva.

Damos un paso más de ahorro, si además, toda la casa está preparada para cumplir el estándar Passivhaus o Casa Pasiva. Son múltiples los beneficios que obtenemos de este sistema, además de económicos, por lo que se está convirtiendo en un presente de la construcción.

Consulta las ventanas HOCO que necesitas para ahorrar energía aquí.

En definitiva, ahorrar con tus ventanas es muy fácil, sólo hay que darles la importancia que realmente se merecen.

Si vas a reformar tu casa… ¡no te olvides de las viejas ventanas!